En
la era de la información ya no hay libros, ni autores, ni obras, sino
textos. Infinidad de textos producidos, reproducidos, corregidos, modificados,
cortados y empastados abundan, proliferan, desbordan.
La virtualidad y la información han destituido de hecho lo que la crítica
intentó demoler durante casi medio siglo XX. Sea como sea, la crítica
nos ofrecía un camino bastante preciso -o estable- hacia los textos, cosa
que no sucede en la fluidez.
En condiciones de fluidez la relación con los textos depende mucho más
de las operaciones del usuario que de los dispositivos.
No obstante o por eso, Textos.lwz intenta una mínima organización de los
materiales ofrecidos bajo dos rúbricas: temas y tipos textuales. En el
primer caso los textos se agrupan por alguna recurrencia semántica, o
problemática. En el segundo, los textos se conectan en función del dispositivo
de enunciación en el que fueron producidos.
A menudo un mismo problema recorre seminarios, charlas, argumentos, diálogos;
en cada uno de esos dispositivos de enunciación encontrará un pliegue
distinto, una modulación, un matiz. El lector, el usuario, el navegante,
en fin: la figura que resulte del modo de relación que se establezca con
estos textos producirá con ellos sus hipótesis, forjará sus herramientas,
trazará sus rutas. |